
Siempre describo las clases de yoga para niños como las clases que nos hubiera gustado recibir a los adultos.
El trabajo aborda el cultivo de la paciencia y tolerancia a la frustración.
Desarrollo de equilibrio y psicomotricidad.
Trabajo en equipo respetando los procesos individuales y abrazando los del grupo.
Se trata de un encuentro semanal donde la secuencia comienza recordando los alineamientos en nuestra espalda para mantenerla fuerte y flexible.
Canto de mantras que nos ayuda a enfocarnos en la práctica y unir nuestra energía.
Posturas de yoga explicándoles el motivo y transformándonos en árboles, guerreros, leones o camellos.
Alguna pequeña danza conjunta o meditación en movimiento.
Cierre en círculo compartiendo nuestras emociones.
